No hay un precio por metro cuadrado que sirva para todo. Pero sí hay seis factores que explican por qué dos presupuestos para la misma terraza pueden no parecerse en nada.
Primero: qué tipo de cerramiento necesitas
Son dos productos distintos y se confunden constantemente.
Cortina de cristal. Paneles de vidrio templado sin perfiles verticales entre ellos, que se recogen a un lado. Protege del viento, la lluvia y el ruido, y deja la vista limpia. No aísla térmicamente: no convierte la terraza en una habitación.
Cerramiento de aluminio. Perfilería con vidrio, con o sin rotura de puente térmico. Aísla de verdad y permite usar el espacio todo el año. Cierra más la vista, pero es lo que hace la terraza habitable en enero.
La pregunta que lo resuelve: ¿quieres usar la terraza todo el año o quieres protegerla del terral y del levante sin perder las vistas? La primera respuesta lleva a cerramiento; la segunda, a cortina de cristal.
Los seis factores que mueven el presupuesto
- Metros lineales, no metros cuadrados. Se presupuesta por la longitud del frente a cubrir y la altura, no por la superficie de suelo.
- Grosor del vidrio. En cortina de cristal, 8 mm es el estándar y 10 mm se usa en tramos largos o muy expuestos al viento. En la costa, con levante fuerte, el de 10 suele compensar.
- Perfilería y rotura de puente térmico. En cerramiento de aluminio, es la decisión que más peso tiene en el precio y la que determina si el espacio es realmente utilizable en invierno.
- La forma del hueco. Un frente recto es lo más económico. Las esquinas, los tramos en ángulo y los remates contra un techo irregular añaden trabajo de taller.
- El estado del apoyo. Un antepecho desplomado o un suelo sin nivel obliga a resolver la base antes de montar nada.
- Acceso a la obra. Un cuarto piso sin ascensor practicable con paneles de vidrio de dos metros no es lo mismo que una planta baja.
Los permisos: no lo dejes para el final
Dos cosas que conviene comprobar antes de pedir presupuesto:
- La comunidad. Cerrar una terraza afecta a la fachada, que es elemento común. En la mayoría de comunidades hace falta acuerdo de la junta, y muchas tienen ya un modelo aprobado al que hay que ceñirse. Empezar por aquí evita sorpresas caras.
- El ayuntamiento. Según el municipio y el tipo de obra, puede requerir declaración responsable o licencia. En cascos históricos y zonas protegidas los requisitos son más estrictos.
Lo decimos porque nos ha tocado desmontar trabajos bien hechos por no haber preguntado primero.
Por qué en Málaga el material importa más
El clima de la provincia castiga de forma específica: sol directo muchas horas al año, episodios de levante húmedo y salinidad en toda la franja costera.
El aluminio aguanta las tres cosas sin deformarse ni perder color, que es la razón por la que sigue siendo el material de referencia aquí frente al PVC, que con exposición solar intensa puede llegar a deformar.
Cómo damos precio nosotros
Medimos en obra. Siempre. Comprobamos el frente, la altura, el estado del apoyo y el acceso, y a partir de ahí sale un presupuesto cerrado: el precio que aceptas es el precio final.
Un presupuesto por teléfono o por metro cuadrado de catálogo sirve para hacerse una idea, pero no para contratar.
Puedes ver los dos servicios en cerramientos de aluminio en Málaga y cortinas de cristal en Málaga.